Estoy muy triste. Hoy es un día de mierda, de esos días llenos de recuerdos porque el protagonista de ellos ya sólo puede ser eso: Recuerdo.
Hoy la muerte le ha lanzado un directo al hígado a mi amigo Xabier Azpitarte y le ha mandado a la lona. Hoy mi amigo Xabier ha perdido el combate y nunca más volverá a subirse a ese ring que tanto amaba: El cuadrilátero de la vida.
Que sirva este pequeñito texto para dejar constancia de mi cariño, solamente eso.
¡Xabier, te quiero, como tú querías a tus amigos!
